Un torneo de todos

por | 2 mayo, 2012
Empiezo haciendo una aclaración, a lo largo del texto me referiré al “Torneo el Caucho”, propuesto y liderado por el Club Medellín de Tenis de Mesa, sencillamente como “Torneo” ya que la parte de “El Caucho” es un nombre que representaba la buena intención que buscaba este evento (entregar al ganador un caucho, esencial para la práctica deportiva), pero que hoy en día no se conserva. Para mí, esta puede ser la señal adecuada que a veces se espera para dar un paso adelante.

Este cambio es uno de los que más me han alejado del evento, ya que en las oportunidades que tuve para compartir y contribuir para la mejora del evento, incentivé y logré que en el inventario del torneo llegara a tener tres cauchos de referencias distintas, media gruesa de bolas, dos protectores de caucho, un líquido y una espuma para limpiar, todo destinado para la premiación del Torneo El Caucho. Al dejar de entregar la implementación deportiva (a excepción de las bolas) como premiación, ya no daré por nombre “El Caucho” a el torneo. Quizás a alguno le sirva de consuelo la frase “no puedes tener el arco iris sin un poco de lluvia”, y si es posible, a ellos les quiero aportar un poco de luz.

Con la actual premiación, en ocasiones siento irónicas las preguntas del tipo: “¿Vas a jugar el caucho?, ¿Hoy hay caucho?”, pero cuando reflexiono entiendo que el torneo ha trascendido el tiempo gracias a que es un evento de la comunidad y no del Club, que hay muchas personas que disfrutan de jugar el torneo y se muestran interesados por que continúe. Que pregunten por el torneo se convierte en una razón de alegría y satisfacción, es una muestra de que el evento es de acogida e interés de la comunidad.

Sabiendo que muchas personas disfrutan del torneo me queda la inquietud, ¿Hay algún jugador del torneo dispuesto a organizarlo?, y esta es una pregunta netamente laboral, ya que este puesto tiene unas responsabilidades y también una remuneración.

El termino “organizador del torneo” puede tener una definición ambigua, ya que la función de la persona que acepte este cargo no corresponde en diseñar el flujo de los partidos, es en pocas palabras “organizar a los jugadores”, ya que es por ellos que el torneo será agradable y tendrá sentido. Sin jugadores no hay deporte, pero sin orden entre ellos tampoco.

 

Y sabiendo que el torneo es un torneo para todos, ¿por qué no permitir que entre todos siga adelante?, creo ciegamente que cuestionar no te convierte en un conspirador, pero no cuestionar sí te hace un idiota, es más, hay una realidad que quiero resumir en una frase:

 “Todos piensan en tenis de mesa, nadie hace nada, pero todos piensan en tenis de mesa” 

Si no estás de acuerdo te invito a que opines, pero si estás de acuerdo te invito a que actúes!, y si no cuestionas al respecto ya sabes lo que pienso de tí. Sería un ideal que todos tengan una posición clara, no importa si es a favor o en contra, pero esto permitiría que un sistema deportivo funcione y más que eso permitiría pensar que si algún día, alguno de los líderes se retira, la organizacion se levantará y llevará a feliz termino las ideas que defienden. Sueño con un club que se atreva a decir:

“Este club solo lo componemos seis personas: Yo, Tú, Él, Nosotros, Vosotros y Ellos.”

Un cambio se evidencia con el tiempo, pero se logra a partir de los pequeños actos, y el mio fue aportar al Club cuando tuve oportunidad y hoy es compartir una opinión, la cual he construido en varios años de convivir con otros apasionados por el deporte, opinión que tengo tan clara que no me preocupa decirla públicamente, y que al igual que Winston Churchill diré “Quien habla mal de mí a mis espaldas mi culo contempla”.

 

Creo que me desvié un poco de lo que quería hacer, invitar a todos los que participan del Torneo para que continúe, y la idea es sencilla, con cuatro personas dispuestas a “sacrificar” un viernes de juego al mes para ganar algo de dinero (ser organizador) harían un aporte significativo para que el evento perdure. Aunque no hay comparación ideal, no apoyar el Torneo El Caucho y decir que es culpa del Club Medellín es como no sufragar y quejarse de la situación de nuestro país.

 

Por último, muchas personas me preguntan ¿Y por qué no lo organizo?, ¿Por qué no me hago cargo?, podrán encontrar una respuesta en el siguiente texto:

“Las cosas que dependen de nosotros son libres por naturaleza, nada puede detenerlas ni estorbarlas; las que no dependen de nosotros se ven reducidas a impotencia, esclavizadas, sujetas a mil obstáculos, completamente extrañas a nosotros. No olvides que si tienes como propias las cosas que dependen de otro, encontrarás obstáculos a cada paso, estarás triste y dirigirás reproches a los dioses y a los hombres. En cambio si solo consideras tuyo lo que te pertenece y extraño lo que pertenece a otro, nadie nunca te obligará a hacer lo que no quieres, ni te impedirá hacer tu voluntad, ni te causará ningún daño”.

Epicteto

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